El dérbi de Manchester tuvo de todo menos goles de United. Manchester City venció 1-0 en Old Trafford en un partido que estuvo marcado por una expulsión temprana, dos palos y un Erling Haaland que apareció cuando el partido lo necesitaba.
La expulsión que cambió el partido
El partido llevaba apenas 23 minutos cuando Phil Foden recibió roja directa tras patear a Bruno Fernandes. City se quedó con diez hombres en Old Trafford, en el dérbi, frente a un United que había arrancado el partido con la presión de ganar en casa.
Todo indicaba que los Diablos Rojos aprovecharían la superioridad numérica.
United no pudo con los palos
United lo intentó, pero el arco rival no quiso. Marcus Rashford golpeó un tiro libre que se fue al poste izquierdo en el minuto 45. En el complemento, Kobbie Mainoo volvió a encontrar el poste. Dos impactos en la madera, uno con más hombre en el campo, y el marcador seguía en cero.

Haaland y el VAR sentenciaron
Al minuto 60, Erling Haaland convirtió el único gol del partido. El árbitro lo anuló inicialmente por fuera de juego, pero el VAR revirtió la decisión y el tanto subió al marcador. Con 10 hombres, City ponía el 0-1 en Old Trafford.
United lo buscó hasta el final, pero no encontró el camino al gol. El resultado no cambió.
Lo que quedó
City sigue como uno de los equipos más sólidos de la Premier League y suma una victoria de carácter en el estadio del rival histórico. United, en cambio, sale del dérbi con la sensación amarga de haberlo tenido y no haberlo podido cerrar.
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