Han pasado 40 años desde la última vez que México llegó a cuartos de final en un Mundial. Fue en 1986, en el Azteca, cuando Manuel Negrete se elevó sobre el área búlgara y ejecutó la tijera que en 2018 los aficionados de todo el mundo eligieron como el gol más bello en la historia de los Mundiales. México avanzó a cuartos, donde cayó ante Alemania Occidental en penales. Lo que vino después tomó cuatro décadas.
Esse gol do mexicano Manuel Negrete contra a Bulgária na Copa de 86 é espetacular!
— Futebol Nostálgico! (@futnostalgico) May 29, 2026
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La maldición del quinto partido definió a varias generaciones del fútbol mexicano. Desde Estados Unidos 1994 hasta Qatar 2022, la Selección fue eliminada en los octavos de final en siete Mundiales consecutivos. El patrón se convirtió en identidad, en trauma, en expectativa cumplida. Cada vez que México llegaba a la ronda eliminatoria, la pregunta no era si avanzaría sino cómo caería.

No hay garantía. Hay contexto. Y el contexto es que México lleva 40 años esperando este partido.