La historia se repite. El Piojo Herrera dirigió al Atlante a un triunfo 3-2 sobre Cruz Azul en la Jornada 3 del Apertura 2026, rompiendo el invicto del actual campeón y sumando otro capítulo a una rivalidad en la que el técnico mexicano siempre parece tener la última palabra. Sin importar el equipo, sin importar el presupuesto, Herrera vuelve a ganarle a La Máquina.
Luis Puente abrió el marcador de cabeza al 44', aprovechando un error del portero Andrés Gudiño. En la segunda mitad, Luis Calzadilla amplió la diferencia y Jhojan Julio liquidó el partido desde los once pasos, tras falta sobre el mismo Julio cobrada como penal. Cruz Azul descontó por medio de Nicolás Ibáñez y de Agustín Palavecino ya en tiempo agregado, pero no alcanzó para remontar.

El resultado tuvo doble significado histórico: fue también la primera victoria de Atlante en la Primera División en 12 años, 4 meses y 9 días. La última había sido el 23 de marzo de 2014, ante Toluca. Para los Potros de Hierro, recién ascendidos, este triunfo vale más que los tres puntos.
La noche de Cruz Azul fue negra en todos los frentes: Toro Fernández falló un penal, el árbitro anuló un gol a Ebere por posición adelantada, y el portero Óscar Jiménez, del Atlante, salvó al menos un remate peligroso en el tiempo añadido.
En LUP, los analistas fueron directos: "Cruz Azul tiene un padre llamado Miguel Herrera." La frase resume una tendencia que el propio técnico ha construido partido a partido, con diferentes camisetas. Esta vez, con el conjunto más modesto de la liga, la racha continúa. Para Herrera, sin importar cómo llegue al partido, parece que La Máquina es un rival hecho a su medida.
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