Harry Kane es el máximo goleador histórico de la selección inglesa, el delantero estrella del Bayern Munich y uno de los mejores rematadores del mundo. Y tiene un plan para cuando termine el fútbol: ser kicker de la NFL.
No es un capricho de entrevista. Kane lleva tiempo con esta idea en la cabeza y en su declaración más reciente fue directo: "Me tomaría entre seis meses y un año practicando antes de intentarlo." El puesto que quiere no es cualquiera — es el de kicker, el especialista encargado de los field goals y los puntos extra. El mismo que patea de larga distancia con el partido en juego.
Ya hay un precedente que lo inspira
Kane no está inventando este camino solo. Brandon Aubrey, el kicker de los Dallas Cowboys, recorrió exactamente esa ruta: fue jugador de fútbol soccer, llegó a ser primera ronda del Draft de la MLS y tuvo un paso por Toronto FC antes de cambiar de deporte. Sin haber pateado en un partido de fútbol americano competitivo desde la secundaria, se sumó a la USFL en 2022, fue el mejor kicker de la liga dos temporadas seguidas y los Cowboys lo ficharon. Hoy es uno de los mejores kickers de la NFL. Kane lo conoce. Y ese ejemplo le dice que el sueño no es tan descabellado.

La lógica detrás del sueño
Kane tiene un argumento que no es tan descabellado: "Tiro penaltis; es una presión y una técnica similar." Y tiene razón en algo: los kickers de la NFL son quizás los jugadores que más se parecen en mecánica a un cobrador de penaltis — precisión, colocación, frialdad bajo presión. La diferencia es el balón ovalado, el snap y el holder. Detalles que, dice Kane, se pueden aprender.
El plan completo
El delantero inglés no quiere elegir entre deportes — quiere los dos. Su idea es combinar una etapa final en la MLS con intentar abrirse camino como kicker en la NFL. "La NFL es mucho más realista que el golf", declaró. Por ahora sigue en el Bayern Munich, donde está cerca de renovar su contrato, pero la semilla ya está plantada.
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