Veinte mil millones de dólares. Ese es el valor que Gianni Infantino puso sobre la mesa con FIFA Forward Enterprise, la filial con la que planeaba vender una porción del negocio comercial de la FIFA a fondos de inversión. El proyecto duró semanas de negociación y una sola reunión de la UEFA para caer.

La retirada de la propuesta no cerró el conflicto, lo confirmó. Desde el Mundial 2026 venía gestándose una distancia con el fútbol europeo que ya no se disimula: la ausencia de Aleksander Čeferin, presidente de la UEFA, en la final del torneo fue la primera señal pública de que algo se había roto entre ambas dirigencias. Lo que siguió fue una serie de rupturas que Infantino no esperaba enfrentar rumbo a su tercer mandato.
Quiénes le dieron la espalda
Infantino conserva apoyo sólido en Asia, África y buena parte de América, y sigue siendo el favorito natural rumbo al Congreso de la FIFA en Rabat. Pero el mandato que llegó por aclamación en 2016, y que se renovó de la misma forma en 2023, esta vez tendrá que disputarlo voto por voto frente a un continente que ya no responde con el mismo automatismo.
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