Pumas atraviesa su peor racha en el Apertura 2026. Tres jornadas consecutivas sin ganar, siete goles recibidos y apenas tres anotados en ese mismo tramo. El equipo universitario se encuentra en el lugar 12 de la tabla general, fuera de los ocho que clasifican a la liguilla, y la situación se complica con cada jornada que pasa.
La caída reciente comenzó en la Jornada 8, cuando Chivas los goleó 3-0 en el Estadio Akron. Pumas no generó peligro y la defensa quedó expuesta desde temprano. En la Jornada 9, viajaron a Jalisco y apenas pudieron rescatar un empate 1-1 ante Atlas, resultado insuficiente para un equipo que necesita sumar de a tres. El golpe más doloroso llegó el sábado en la Jornada 10: Atlético de San Luis ganó 3-2 en Ciudad Universitaria, un resultado difícil de justificar en casa ante un rival como el Potosino.

La derrota ante San Luis no es un caso aislado. Antes del parteaguas que fue la victoria sobre León en la Jornada 7, Pumas ya había cedido puntos ante rivales que no deberían ser un problema. En la Jornada 6, Tijuana los superó 2-0 en el Estadio Caliente sin que el equipo pudiera replantear el partido. Perder ante los Xolos y ante Atlético de San Luis habla de una inconsistencia que va más allá de un mal día: el equipo no compite parejo frente a equipos de media tabla.
Lo que preocupa en Coapa no es solo la racha. Es la forma. La defensa auriazul ha recibido once goles en sus últimas cinco jornadas, mientras el ataque apenas suma seis en el mismo periodo. Esa diferencia entre lo que se anota y lo que se recibe es el síntoma más claro de un equipo que no tiene equilibrio.
Con diez jornadas disputadas, Pumas necesita una reacción inmediata. El torneo no espera: cada unidad que se deja ir es un lugar que se pierde en la tabla y una liguilla que se aleja. La afición auriazul espera respuestas, y el equipo tendrá que darlas pronto, o la pesadilla del Apertura 2026 se hará más larga.
Síguenos en redes: