Cruz Azul no se muda. Después de una semana en la que La Máquina exploró estadios alternativos, inició trámites para cambiar su sede y hasta estudió la posibilidad de construir un estadio propio, el club llegó a un acuerdo con la administración del Estadio Azteca y jugará ahí sus partidos de local durante el Apertura 2026.
El primer partido en casa está programado para el martes 21 de julio, cuando recibirá al Puebla en la Jornada 2. Para la Jornada 1 Cruz Azul ya no tenía sede disponible, por lo que esa fecha se disputará en cancha del rival o en formato especial según confirme la Liga MX.
El conflicto que casi los saca del Azteca
El problema arrancó cuando Grupo Ollamani, la nueva administración del Estadio Azteca, buscó modificar las condiciones del contrato vigente que tenía con Cruz Azul. Los cambios propuestos no eran menores.


Los estadios que Cruz Azul consideró
Ante el conflicto, La Máquina exploró opciones. El Estadio Ciudad de los Deportes, históricamente vinculado al club, estuvo sobre la mesa pero no está en condiciones de recibir partidos de inmediato. El Estadio Corregidora en Querétaro fue autorizado por la Liga MX como sede de emergencia. También trascendió un acercamiento con el Estadio Banorte. Mientras tanto, la directiva celeste incluso analizó terrenos en La Noria, al norte de la Ciudad de México, para construir un estadio propio.
Ninguna de esas opciones terminó siendo necesaria. Las negociaciones con Grupo Ollamani se retomaron en los últimos días y concluyeron con un nuevo entendimiento que permite a Cruz Azul quedarse en el inmueble más emblemático del fútbol mexicano.
Por ahora. El conflicto con Grupo Ollamani dejó claro que la relación entre el club y el estadio ya no es la misma de antes, y que La Máquina tiene pendiente resolver su situación de sede de forma definitiva, ya sea con un acuerdo más estable en el Coloso de Santa Úrsula o con un proyecto propio que todavía está lejos de concretarse.
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