Serbia abrió el marcador en el minuto 18 con una comunicación fallida entre Jesús Gallardo y Johan Vásquez. Siete minutos después, el mismo Vásquez cabeceó el empate desde un centro de Brian Gutiérrez. Esa secuencia —error propio, corrección inmediata— resume lo que fue el último ensayo del Tri antes de un Mundial que empieza en siete días.
México terminó goleando 5-1 en el Estadio Nemesio Diez de Toluca en lo que fue su último partido previo al debut mundialista. El marcador exagera un poco la diferencia —dos de los cinco goles fueron autogoles serbios— pero el dominio del segundo tiempo fue real. Javier Aguirre realizó cinco cambios al minuto 58 y el equipo no bajó el ritmo. Serbia, por su parte, no ofreció resistencia en ningún momento de la segunda mitad.
El dato más relevante no está en el marcador: está en la conexión entre Brian Gutiérrez y la línea ofensiva. El mediocampista asistió el primer gol mexicano y fue figura antes del descanso. Raúl Jiménez anotó y salió antes del final —los tiempos de Aguirre con el capitán son calculados. El Tri entra al Mundial con goleada, confianza y un dato que el técnico valora: el equipo no para cuando ya gana.