Miroslav Klose tardó doce años en construir el récord. Lo hizo en silencio, torneo a torneo, sin un Mundial dominante que contara la historia completa. La historia se cuenta con los cuatro juntos.
El número 16 no llegó solo. Llegó porque Klose fue el único delantero de élite que mantuvo nivel mundialista desde los 24 hasta los 36 años, en cuatro ediciones distintas, sin una lesión que lo sacara del ciclo completo.
La consistencia es el argumento más difícil de replicar. Just Fontaine marcó 13 goles en un solo Mundial. Gerd Müller llegó a 14 en dos. Ronaldo Nazário necesitó tres torneos para alcanzar 15. Klose los superó a todos en el cuarto.
Klose no tuvo un pico de forma. Tuvo una década y media de consistencia. Cada Mundial suma al anterior.
El 8 de julio de 2014, en el minuto 23 de la semifinal contra Brasil, Klose remató de primera dentro del área del Mineirão. El marcador decía 2-0. El récord histórico también había caído.