Seis minutos. Ese fue el tiempo que le tomó a Colombia responder al empate de Uzbekistán y recuperar una ventaja que ya no volvió a soltar. La Tricolor ganó 3-1 en su debut mundialista y mandó un mensaje claro al Grupo K.
Daniel Muñoz abrió el marcador al 40' con una definición limpia dentro del área. Colombia manejó el partido con tranquilidad hasta que Uzbekistán igualó al 60' con una volea de Fayzullaev que metió el susto. La respuesta fue inmediata: Luis Díaz al 65', cinco minutos después del empate, para devolver la ventaja. Y en el tiempo de descuento, cuando Uzbekistán ya no tenía más para ofrecer, Jáminton Campaz puso el 3-1 definitivo.
Colombia no tuvo que sufrir para cerrar el partido. Lo tuvo, lo perdió por un momento y lo volvió a tomar. Eso, en el primer partido de un Mundial, vale tanto como los tres puntos.