El fútbol construye cosas que la diplomacia tarda años en lograr. Y este Mundial lo está demostrando en tiempo real.
Antes del partido de México contra Ecuador en el Azteca, el apoyo al Tri llegó desde donde nadie esperaba: Irán. No como un gesto simbólico — sino con nombre, apellido y convocatoria incluida.

"Mañana es de VERDE. Y en todas partes." Con esas palabras y la bandera mexicana, @iranin_arabic se sumó al coro global que quiere ver a México avanzar en el Mundial 2026. El hashtag #SomosMéxico acompañó el mensaje.
Ramin Rezaeian — el jugador iraní que marcó el primer gol de su selección en este Mundial y fue nombrado MVP de ese partido — publicó un llamado directo a la afición iraní. El mensaje fue claro: llenar las tribunas del Azteca el miércoles para apoyar a México. "No solo por nuestro equipo, sino para apoyar con toda la pasión y el corazón a nuestra otra selección: ¡México!"

La hermandad entre ambas aficiones creció durante las semanas que Irán estuvo en el torneo. México los recibió como propios. Y ahora, con Irán ya eliminado, los iraníes que siguen en el país decidieron devolver el gesto donde más duele al rival: en las gradas del estadio más icónico del continente.