El miércoles 17 de junio, la Ciudad de México amaneció vestida de amarillo. No era un partido de local. Era Colombia, con más de 70,000 hinchas en las tribunas del Estadio Azteca, convirtiendo uno de los recintos más icónicos del fútbol mundial en una extensión de su territorio.
80,824
Asistentes totales
+70,000
Colombianos en las tribunas
30,000
En el Ángel de la Independencia
La cifra de 80,824 espectadores igualó la asistencia del debut de México contra Sudáfrica — el partido inaugural del torneo en el Azteca. Colombia llegó con la misma convocatoria que el equipo local. El himno nacional sonó con 70,000 voces cantándolo desde las tribunas. Fabio Cannavaro, técnico de Uzbekistán, no ocultó la impresión: reconoció a los colombianos como una de las hinchadas más grandes del torneo.
01
El Azteca, sin dueño claro
Rara vez el Estadio Azteca recibe a un equipo visitante con ese nivel de apoyo absoluto. Colombia no jugó como local, pero el ambiente no hizo esa distinción. Las tribunas fueron amarillas de principio a fin.
02
El Ángel de la Independencia, colombiano
Antes del partido, 30,000 colombianos se reunieron en el Ángel de la Independencia de Ciudad de México. Una cifra récord de afición extranjera en ese punto histórico de la capital mexicana.
03
Una diáspora que viaja con la Tricolor
Colombia es uno de los países latinoamericanos con mayor presencia migratoria en Norteamérica. El Mundial 2026, disputado en México, Estados Unidos y Canadá, convirtió esa diáspora en tribuna. Guadalajara y Miami son las próximas sedes para Colombia. El fenómeno no termina aquí.
En el fútbol, la localía no siempre la define el escudo del estadio. A veces la define quién llena las gradas. El miércoles en el Azteca, eso lo decidieron los colombianos.