Patrik Schick abrió al minuto 5 y Teboho Mokoena empató de penal al 83'. El 1-1 entre Chequia y Sudáfrica no involucró a México, pero su impacto en el Grupo A es directo: los dos rivales que necesitaban sumar puntos se los repartieron. Y eso cierra el techo de ambos a 4 puntos máximo.
Antes del partido, Chequia y Sudáfrica podían aspirar a 6 puntos en sus dos juegos restantes. Después del 1-1, ese techo bajó a 4. México ya tiene 3. La diferencia práctica es enorme: cualquier resultado positivo del Tri contra Corea del Sur complica matemáticamente a ambos rivales antes de la última jornada.
El Grupo A entró al tramo decisivo con México en la posición más cómoda. El empate ajeno no garantiza nada, pero sí simplificó la aritmética: el camino a octavos pasa por no cometer errores propios, no por depender de otros. En un torneo donde el margen se reduce partido a partido, eso vale.