Al minuto 2, Julio Enciso probó a Matt Freese con un remate que casi se metía en el ángulo. Paraguay atacaba. Por siete minutos, después de dieciséis años fuera del Mundial, el debut en Los Ángeles se veía exactamente como debía verse. Luego llegó el autogol de Damián Bobadilla y el partido cambió de protagonista para no volver.
Estados Unidos no necesitó crear mucho para tomar ventaja. El primer gol fue un desvío desafortunado de Bobadilla sobre un balón de Pulisic que ya tenía destino. Pero a partir de ahí, Folarin Balogun tomó el mando del partido. Primero al 30', definiendo en el área tras asistencia del "Capitán América". Luego, en el cierre del primer tiempo, el gol que sepultó a Paraguay: se quitó a dos defensores y disparó imposible para Orlando Gill. Doblete al descanso y la historia ya estaba escrita.
Paraguay tuvo sus momentos. Enciso amenazó dos veces en la primera media hora y Gill realizó paradas que mantuvieron vivo el orgullo. Pero el marcador ya no tenía reparación. El 4-1 final es la peor presentación posible para un regreso que llevaba dieciséis años esperando.
La eliminación no está confirmada, pero el camino se complicó desde el minuto siete. Paraguay necesita un resultado distinto en la segunda jornada, y necesitarlo sin margen de error es exactamente lo que no querías después de tanto tiempo fuera.