Cinco selecciones latinoamericanas — fuera de Brasil y Argentina — han llegado a cuartos de final de un Mundial. Cuba 1938, México 1970 y 1986, Paraguay 2010 y Costa Rica 2014. La distancia entre el pronóstico previo y el resultado en cada caso fue lo suficientemente amplia para convertir el rendimiento en historia del torneo.
Costa Rica 2014 es el caso más reciente y memorable. Llegó al Mundial de Brasil sin pronóstico de pasar de grupos. Quedó primera de un grupo con Inglaterra, Italia y Uruguay. Eliminó a Grecia en octavos por penales y cayó en cuartos contra Holanda, otra vez en tanda. Sin perder un partido en los 90 minutos. La generación de Keylor Navas y Bryan Ruiz cargó esa edición.
Paraguay 2010 tuvo un recorrido similar pero menos discutido. Empató sus tres partidos de grupos, pasó por diferencia de goles, eliminó a Japón en octavos por penales y cayó en cuartos contra España, futuro campeón, por 1-0. Cuatro partidos sin recibir un gol en juego.
Las dos llegadas mexicanas a cuartos fueron como anfitrión. En 1970, México fue eliminado por Italia. En 1986, por Alemania Federal, en penales. La "barrera del quinto partido" del futbol mexicano se mantiene desde 1986: nunca ha pasado de cuartos.
Lo que distingue a Costa Rica, Paraguay y Cuba de las otras llegadas no es solo el resultado. Es haber sido eliminados sin perder en los 90 minutos. Sus participaciones quedaron en el registro como rendimientos sólidos sin colapso, frenados solo por la tanda de penales o un gol único. La diferencia entre quedar en octavos y llegar a cuartos, en Mundiales, suele depender de margen mínimo. Estos casos lo confirman con datos.