Algunos jugadores deciden cuándo cerrar su carrera mundialista. Otros lo descubren en el último partido. La diferencia entre las dos categorías define cómo queda registrado el cierre. Cinco casos modernos — Pelé 1970, Zidane 2006, Maradona 1994, Klose 2014 y Messi 2022 — ilustran las variantes.
Pelé cerró su carrera mundialista en 1970, con el tercer título de Brasil y la asistencia para el 4-1 de Carlos Alberto en la final. Es el único caso del top 5 con cierre por decisión propia, en cima del torneo y con título. Klose en 2014 está cerca: marcó un gol en la semifinal contra Brasil (el 7-1), superó el récord de Ronaldo y ganó el Mundial. Anunció su retiro de la selección semanas después.
Zidane 2006 es la versión más compleja. Ganó el Balón de Oro del torneo, llevó a Francia a la final y se hizo expulsar en el minuto 110 por el cabezazo a Marco Materazzi. Su último partido como profesional, en su última participación mundialista, terminó con tarjeta roja. Francia perdió por penales.
Maradona en USA 94 está en otra categoría. Jugó dos partidos, marcó un gol contra Grecia y se le practicó control antidopaje. Positivo por efedrina. Argentina lo expulsó del torneo y de la selección. El cierre fue abrupto, fuera del control del jugador, y marcó el ciclo final de su carrera internacional.
Messi en 2022 es el caso del cierre con todo en su lugar. Cinco Mundiales, una década de eliminaciones cuestionadas, Balón de Oro del torneo y título. Lo que diferencia su despedida de los otros casos es haber sostenido el rendimiento individual hasta el último partido. No hubo declive visible. La conversación sobre si jugará 2026 sigue abierta, pero el cierre simbólico ya estaba dado en diciembre de 2022.