Cinco jugadores latinoamericanos superaron los nueve goles en Copas del Mundo. Ronaldo Nazário lidera el registro con 15, seguido por Messi con 13 y Pelé con 12. La distancia entre los primeros y el resto del continente es la marca más clara de cómo se reparte el peso goleador en la historia mundialista de la región.
El registro de Ronaldo se construyó en cuatro Mundiales: USA 94 sin jugar, Francia 98 con cuatro goles, Corea-Japón 2002 con ocho — incluyendo el doblete en la final — y Alemania 2006 con tres. En 2006 superó a Gerd Müller como máximo goleador histórico de los Mundiales. Klose lo igualaría ocho años después.
Messi tardó cinco torneos en llegar a 13 goles. Su rendimiento creció con cada edición: uno en 2006, cero en 2010, cuatro en 2014, uno en 2018 y siete en Qatar 2022. La curva ascendente terminó con el título argentino y el récord de partidos mundialistas disputados.
Pelé sostuvo sus 12 goles en cuatro ediciones, con el detalle de que solo jugó 14 partidos en total. Su promedio goleador es el más alto del top 5 latinoamericano. Batistuta, en tercer lugar argentino, marcó en tres Mundiales consecutivos: el único delantero del continente con esa marca.
El resto del top 10 lo completan delanteros brasileños: Vavá, Jairzinho y Rivaldo con nueve goles cada uno. Es decir: de los diez máximos goleadores latinoamericanos en Mundiales, ocho son brasileños y dos argentinos. La especialización goleadora del continente, en datos, sigue siendo regional.