En 2008, México necesitaba golear a Haití por cinco goles para ir a los Juegos Olímpicos de Beijing. Ganó 5-1. No alcanzó. Y buena parte de la culpa la tuvo un portero de 21 años que esa noche detuvo todo lo que le llegó. Ese portero se llama Johny Placide. Tiene 38 años. Y acaba de llegar al Mundial.
Aquella noche en Carson, California, Placide detuvo oportunidades claras de Santiago Fernández, Luis Ángel Landín y Enrique Esqueda. También le atajaó un penal a César Villaluz. México llegó al 5-1 pero necesitaba más. Las atajadas de Placide se volvieron virales en México, en parte por la narración de Christian Martinoli que no podía creer lo que estaba viendo.
Hay historias en este Mundial que no tienen que ver con favoritos ni con títulos. La de Placide es una de ellas: un portero que en 2008 bloqueó el sueño olímpico de México y que en 2026 llegó al sueño propio.