La última vez que Canadá disputó una Copa del Mundo fue en México 1986: tres partidos, ningún gol anotado y eliminación sin victorias. Cuarenta años después regresa, esta vez en casa y con una generación que llegó a Qatar 2022 para romper esa historia. La pregunta ahora es si puede hacer lo que ningún equipo canadiense ha logrado: superar la fase de grupos en un Mundial.
El grupo no tiene una potencia absoluta pero sí cuatro identidades muy distintas que hacen difícil predecir el orden de llegada. Suiza aparece como el rival con mayor experiencia acumulada, Canadá tiene la localía, Bosnia puede ser el factor de desorden y Qatar llega con la carga de haber sido el primer anfitrión de la historia eliminado en fase de grupos, en 2022. Cuatro estilos, dos boletos.
Así se lee el Grupo B del Mundial 2026
El pronóstico favorece a Suiza y Canadá para avanzar, con Bosnia como la amenaza más directa al orden previsto. Para los canadienses, la presión es diferente a la de cualquier otro equipo del grupo: no solo tienen que clasificar, tienen que justificar cuarenta años de espera ante su propia afición. Un sector que parece parejo hasta que entra en juego la localía.