Un día después de que Messi hiciera hat-trick e igualara el récord de Klose, Cristiano Ronaldo disputó su sexto Mundial con 41 años en Houston. No marcó. Portugal empató 1-1 con la República Democrática del Congo y el contraste con lo ocurrido la noche anterior no necesita adornos.
El partido parecía encarrilado desde el minuto 6, cuando João Neves abrió el marcador para Portugal. Durante casi 40 minutos, la selección lusa controló sin alarmas. Ronaldo tuvo llegadas al área, pero la marca de dos rivales lo neutralizó sistemáticamente. No estuvo cómodo. No encontró el gol. Y entonces llegó el 45+5': Yoane Wissa conectó un centro de cabeza y anotó el primer gol en la historia de RD Congo en una Copa del Mundo. Contra Portugal. En tiempo añadido del primer tiempo.
El segundo tiempo no cambió nada. El marcador se quedó en 1-1.
La comparación con Messi es inevitable y cruel. Mientras Argentina goleaba 3-0 y su capitán reescribía los libros de historia, Portugal obtenía un punto ante un rival al que en papel debía dominar. El grupo K sigue abierto y Portugal no puede permitirse más tropiezos. CR7 tampoco.