Cinco Mundiales, 23 partidos como titular y una Copa del Mundo. Manuel Neuer cerró su historia en el torneo más grande del mundo.
Marco Ramos
29 jun. 20262 min read
Hay porteros que juegan Mundiales. Y hay porteros que los definen. Manuel Neuer hizo las dos cosas — y en Boston, a los 40 años, escribió el último capítulo de una historia que comenzó en Sudáfrica en 2010.
Cinco Copas del Mundo. Veintitrés partidos como titular — más que ningún otro alemán en la historia del torneo. Un título. Y un final que nadie eligió.
5
Mundiales jugados con Alemania
23
Partidos como titular — récord histórico alemán
1
Copa del Mundo ganada (Brasil 2014)
01
2010 — El debut en Sudáfrica
Neuer llegó a su primer Mundial con 24 años y Alemania terminó tercera. Ya entonces mostraba algo diferente: salía del área, interceptaba, jugaba con los pies. El mundo conocía a un portero distinto a todo lo visto.
02
2014 — La cima: campeón y Golden Glove
Brasil fue su mejor Mundial. Ganó el Guante de Oro, jugó los siete partidos y levantó la copa en el Maracaná. Ante Argelia en octavos dio uno de los recitales más recordados de un portero en la historia del torneo, actuando como un auténtico líbero. Alemania ganó 1-0 a Argentina en la final con gol de Götze en el alargue.
03
2018 y 2022 — Dos grupos, dos eliminaciones
Lo que vino después fue duro. En Rusia 2018, Alemania quedó eliminada en la fase de grupos por primera vez desde 1938. En Qatar 2022, la historia se repitió. Dos torneos consecutivos sin superar la primera fase — una crisis histórica para una selección de ese calibre.
04
2026 — El regreso a los 40 y el adiós ante Paraguay
Neuer se había retirado. Pero las lesiones de Ter Stegen obligaron a Julian Nagelsmann a llamarlo de vuelta con 40 años. Volvió, fue titular y llegó a los dieciseisavos. Ahí lo esperaba Paraguay — y en la tanda de penales, Orlando Gill fue mejor que él. Final amargo para una carrera enorme.
Manuel Neuer cambió para siempre el rol del portero moderno. En cinco Mundiales demostró por qué. El último no fue el que merecía — pero la historia que escribió antes no la borra nadie.